Medicación, ¿la tomo o no la tomo?

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El dilema de la medicación

A pesar de que la medicación es fundamental para el tratamiento del trastorno bipolar, es frecuente que el paciente abandone la misma cuando se encuentra bien.

Esto se debe a que en las épocas de eutimia, el paciente suele o solemos ( yo también me incluyo en este grupo), tender a pensar “ya estoy curado” o “para qué necesito la medicación si ya estoy bien”.

Es un hecho y no sólo me pasa a mi. Lo leo bastantes en foros y grupos de personas diagnosticadas con el trastorno y es algo habitual encontrarse con este tipo de comentarios.

¿Es realmente necesaria la medicación?

Respuesta sencilla y directa. Sí. El tratamiento farmacológico es uno de los pilares que ayudan a prevenir las descompensaciones anímicas, junto con el deporte, el control sobre el sueño, la actitud positiva hacia la enfermedad y la ausencia de tóxicos.

No obstante, hay veces que se producen descompensaciones a pesar de estar tomando la medicación y cuidando el resto de aspectos. Esto es así porque dentro de las causas del trastorno bipolar, además de causas externas, también hay causas internas.

Éstas se deben a un mal funcionamiento de la química de nuestro cerebro y sistema nervioso central. Todo esto viene bien explicado en el libro De Bipolar a Bipolar, de Alejandro Hernández. Por tanto, hay veces que se producen descompensaciones y no se puede evitar.

A continuación, se plantea una pregunta que muchas veces las personas ajenas a la enfermedad plantean: Si realmente es necesaria… ¿por qué se suele dejar de tomar la medicación?

Abandono de la medicación

A nadie le gusta estar enfermo de por vida y tener que tomar medicación a diario es una manera de recordarlo. Por eso, como comentaba antes, cuando uno está en estado eutímico tiende a abandonar la medicación.

Hablando en primera persona, es difícil asumir que se padece una enfermedad mental. Por el estigma, por el desconocimiento o por la razón que sea. A diferencia del diabético, que tiene asumido que tiene que estar continuamente controlando su nivel de glucosa y administrándose insulina, la persona con enfermedad mental no asume tan fácilmente esa condición.

No obstante, añado ahora un argumento que leí el otro día para tratar de reforzar la necesidad de seguir con la medicación. Si cuando llevas tu mascota al veterinario, te dicen que tienes que dar a tu mascota una medicación lo haces sin falta, ¿por qué no te seguimos el mismo principio con nosotros mismos?

Tratamiento farmacológico que estoy tomando

Como esta es una entrada a nivel personal, hablaré del tratamiento que estoy tomando. Más adelante ya hablaré sobre los distintos fármacos que hay en el mercado.

Así pues, únicamente estoy tomando una dosis diaria de Depakine Crono 500. Se trata de un eutimizante o estabilizador del ánimo y su función es la de evitar las descompensaciones. Tal y como yo lo veo, refuerza los márgenes (superior e inferior), de tal manera que resulta más difícil tener un pico anímico.

Como ya os digo, tratamientos hay muchos y es habitual tener además ansiolíticos y/o antidepresivos. Los psiquiatras son los especialistas y quienes se encargan de regular la medicación y por tanto, hay que tener una comunicación fluida con ellos ante cualquier indicio de descompensación.

Tu turno: compartir es vivir

En caso de que seas una persona diagnosticada con trastorno bipolar, me gustaría que me dijeras qué tratamiento estás siguiendo. Si no eres un paciente, también puedes colaborar con el espacio compartiéndolo con aquellas personas que lo puedan considerar de interés.

Hablemos abiertamente sobre las enfermedades mentales y acabemos con el estigma entre todos. Cuanto más hablemos sobre ello, más comprensión y entendimiento habrá en la sociedad.

Espero que os haya gustado la entrada. ¡Un saludo y hasta la próxima! 🙂

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