Trastorno bipolar e hipocresía

trastorno bipolar

Hablando sobre el trastorno bipolar

Sería muy hipócrita por mi parte querer hablar sobre el trastorno bipolar, hablar de la desestigmatización de la enfermedad, de contribuir con mi granito de arena para dar a conocer la realidad sobre esta enfermedad y hacerlo desde el anonimato.

Es por eso que en este blog hablaré siempre de frente. Sin ocultarme y sin abordar este tema hablando en tercera persona.

Durante mucho tiempo he mentido sobre esta enfermedad o he ocultado la misma. También he hablado sobre ella con miedo al qué pensarán o qué dirán de mí ahora que me he quitado esta máscara.

Estoy cansado de no poder hablar abiertamente sobre una enfermedad mental grave como es el trastorno bipolar. Enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo según la OMS.

Estoy cansado de no poder tomar la medicación delante de amigos o conocidos sin ningún tipo de tapujo. Me gustaría poder hacerlo de la misma manera que una persona diabética se administra sus dosis de insulina.

Uno se cansa de que su madre, pilar y apoyo fundamental para sobrellevar esta enfermedad, le recuerde en cada nuevo trabajo que no diga nada de su enfermedad por si eso le pudiera perjudicar de algún tipo de manera.

No, tener trastorno bipolar no me ha impedido, ni me impide, ni me impedirá seguir con mi vida. Es cierto que hay veces que me ha complicado las cosas y seguramente me las vuelva a complicar en el futuro, pues se trata de una enfermedad crónica. Pero no por ello voy a dejar de hacer mi vida, ni me voy a rendir ante la enfermedad.

Teoría, reflexiones, experiencias personales y mucho más

Así pues, en las entradas que vaya escribiendo en el blog iré hablando sobre la enfermedad, en qué consiste el trastorno bipolar, tipos que hay, síntomas de las distintas fases y farmacología que se emplea.

También compartiré vivencias y reflexiones personales y trataré de dar respuesta a posibles preguntas que toda aquella persona interesada en el tema pueda tener. Desde personas diagnosticadas, familiares de las mismas, amigos, conocidos y todo hijo e hija de vecino.

Sin más, me despido ya de esta primera entrada, un saludo y hasta la próxima entrada. 🙂

Trastorno bipolar en frases

3 opiniones en “Trastorno bipolar e hipocresía”

  1. Hola, Sergio.
    Pues mira, yo sí miento. Miento a mucha gente. Bueno, no les digo la verdad, que es distinto. Te voy a exponer por qué lo hago.
    Creo que uno debe hacer las cosas si estas le benefician. También cabe la posibilidad de hacerlas por los demás, en cuyo caso uno se inmola y se convierte en un mártir por la causa, pero reconozco que me da pereza 🙂
    La gente en general no está preparada para entender a los bipolares. Se tiene la idea de que somos una especie de ciclotímicos imprevisibles que un día nos levantamos llorando y al siguiente estamos supersimpáticos. Es evidente que hay que hacer una labor pedagógica al respecto. Y a mi juicio, esa labor solo se puede hacer cuando la otra persona te conoce y le puedes soltar la noticia de tu circunstancia de forma que aunque la sorprendas estés seguro de que obtendrás su comprensión.
    Pero esa gente no es frecuente. Yo tengo amigos directos (tampoco es que valgan para mucho, la verdad) que desconocen mi situación. Y la gente con la que trabajo tampoco la conoce, porque evidentemente no me ayudaría en nada que la conociera. Sin embargo, la fotografía que aparece en mi blog es la mía y es bien grande, porque me interesa y quiero que mis lectores vean mi cara para que me sientan cerca, del mismo modo que me identifican con mi nombre. Pero regalarle más información a Google para que la asocie por ejemplo con mi LinkedIn pues como que no. Tal vez llegue un día en el que las cosas cambien. Pero, hoy por hoy, prefiero ser un poco cuidadoso (yo no me definiría como hipócrita) y mostrar mis datos «identificativos» con cautela. (De todas formas, soy consciente de que algún día un algoritmo me pondrá la zancadilla… 🙂

    1. Concuerdo con Carlos, en su apreciación de ser cauteloso en cuanto a quienes decir que somos bipolares, no considero esto hipocresía, no es algo para estar publicandolo en nuestros perfiles de redes sociales y menos laborales como linkedin, yo al igual que lo hace carlos lo manejo en mi blog y en paginas que tienen que ver con la bipolaridad, que no van enlazadas a mis redes sociales, al igual en mi blog publico mi nombre real pero este se vuelve un anónimo al ser uno comun que muchos pueden compartir.

      1. Entiendo vuestro punto de vista y lo respeto. Sobre si se debe compartir o no y con quién, pienso que no hay una posición universal y que cada persona debe ser quien decida acerca de estas cuestiones.

        En cuanto a compartir en redes sociales o profesionales, el trastorno es una circunstancia más de las personas y no define la totalidad de la persona.
        Cada persona se define de una forma distinta (aspectos biológicos, sociales, culturales, etc.) y, personalmente, pienso que no soy quien para juzgar a otra persona que no sea y que tampoco debo juzgar la forma en cómo lo hace.
        Tendré mi opinión o no, pero eso es algo distinto a la cuestión que comentais.

        La razón por la que yo prefiero decir mi nombre es porque creo que da más credibilidad a una información que nace de mi propia experiencia, en primer lugar, y de lo aprendido de fuentes viables, en segundo lugar.
        Lo que me resulta curioso es que los “expertos” en la enfermedad han adquirido ese título estudiando a personas diagnosticadas con la enfermedad y no habiendo aprendido sobre la enfermedad en primera persona viviéndolo.

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