Vivir con Trastorno Bipolar

capítulo 6 vivir con trastorno bipolar

¿Qué supone vivir con trastorno bipolar?

Cuando me diagnosticaron trastorno bipolar (allá por el año 2012), la verdad es que supuso un cierto “alivio” tanto para mí como para mi familia. Uno era consciente de que algo no iba bien, la cabeza me iba a mil por hora, me pasaba noches enteras sin dormir, estaba más irritable de lo normal…, pero sin embargo, desconocía la causa de estos problemas.

En casa el desconocimiento era aún mayor. En parte porque tardé bastante tiempo en decir a mis padres que tenía un “problema en la cabeza”, en parte por la prácticamente absoluta ignorancia en lo que a enfermedades mentales se refiere.

Lo único que sabían con certeza era que día sí día también, mi irritabilidad, las broncas y discusiones eran mayores y de mayor intensidad. Sin embargo, no teníamos ni idea de a qué se debía o cuál era el motivo de todo esto.

Aprendiendo qué es el trastorno bipolar

Como comenté en la entrada qué es el trastorno bipolar, esta enfermedad consiste en una descompensación anímica por encima o por debajo de los límites de la normalidad. Así pues, una vez diagnosticado, el primer paso para vivir con la enfermedad es aprender bien todo lo referente a la misma.

Cuanto más informado estés sobre un tema, más seguridad y confianza tendrás y mejor entenderás todo lo que lo rodea. Por tanto, empezó ahí el trabajo de psicoeducación con la psicóloga y el tratamiento con el psiquiatra.

En futuras entradas ya hablaré tanto de la psicoeducación, como de los tratamientos que he seguido y sigo llevando hasta día de hoy porque aunque se puede vivir sin medicación, los profesionales lo desaconsejan rotundamente y ésta a su vez es uno de los pilares sobre los que apoyarte en el día a día.

¿Cómo es vivir con trastorno bipolar?

La manera más clara y directa en la que puedo responder a esta pregunta es decir que vivir con trastorno bipolar no es fácil en absoluto. Uno es consciente de que en cualquier momento puede tener una recaída y por tanto, vives siempre en estado de alerta.

Son muchos los factores que pueden desencadenar una descompensación. Pueden ser tanto causas externas (acontecimientos de nuestro día a día, cambios estacionales, malos hábitos, estrés…) como causas internas (descompensaciones bioquímicas del cerebro).

Por otro lado, tener que tomar medicación de manera diaria durante toda la vida es algo que tampoco resulta de agrado. Pero de la misma manera que el diabético tiene que administrarse insulina, nosotros debemos tomar y seguir la medicación pautada.

Estigma frente al trastorno bipolar

Por otro lado, sabes del estigma que rodea a las enfermedades mentales y que en cierta manera, condiciona también tu manera de vivir por el miedo al qué dirán, al rechazo a nivel profesional o personal, al “sentimiento de culpa, vergüenza o responsabilidad”…

Para , lo que peor llevo o he llevado ha sido esta última parte. Uno aprende a cuidarse. Uno aprende a reconocer los síntomas iniciales de una descompensación y a aplicar los mecanismos necesarios para frenarla. Uno incluso llega a aprender a vivir en las fases depresivas y maníacas y/o hipomaníacas, que las hay.

Sin embargo, hay algo que escapa a nuestro control y es el qué piensa o cómo nos juzga la sociedad, por el simplemente hecho de tener una enfermedad mental. La lectura positiva que yo hago aquí es que aunque no pueda manejar esto, lo que sí puedo hacer es manejar es cómo me afecta el estigma a mí.

Por tanto, tras unos años ya conviviendo con esta enfermedad, puedo decir de manera sincera que no tengo miedo a reconocer que tengo trastorno bipolar. No me importa lo que personas que no conozco puedan opinar sobre mí porque las personas que sí que conozco y que realmente me importan sé lo que piensan y sé que me apoyan.

Compartir es vivir

Para finalizar esta entrada, me gustaría pedirte un favor. Si conoces a alguna persona diagnosticada con esta enfermedad, si conoces a alguien a quien le pueda interesar este blog, compártelo.

Cuantas más personas demos el paso de hablar abiertamente sobre las enfermedades mentales, antes lograremos acabar con el estigma. Cuanto más informado estés tú en calidad de paciente, familiar, amigo o conocido, más comprensión habrá en nuestra sociedad.

Sin más me despido ya con el siguiente mensaje:

¡Con trastorno bipolar también se vive!

Muchas gracias, un saludo y hasta la próxima entrada. 🙂

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